La Policía Nacional detiene in fraganti a un activo grupo de atracadores de bancos que actuaba en la Comunidad de Madrid

policia nacional atracadores de bancosTras estudiar previamente el establecimiento, abordaban a los empleados a primera hora de la mañana y bajo intimidación les conminaban a accionar los sistema de retardo de los cajeros automáticos.Utilizaban máscaras de silicona, pelucas, gorros y ropa de trabajo para ocultar su identidad.                                                                     En los registros efectuados se han intervenido cuatro armas de fuego con su munición, útiles para disfrazarse y numerosos teléfonos móviles.Uno de los integrantes participó hace años en el atraco de una entidad de correos en Madrid en el que resultó fallecido un agente de Policía.

Agentes de la Policía Nacional han detenido a cuatro hombres y una mujer que formaban parte de un activo grupo de atracadores de entidades bancarias. Actuaban principalmente en la capital madrileña aunque no dudaban en desplazarse a otros puntos de la Comunidad para cometer los robos. Fueron arrestados in fraganti cuando pretendían perpetrar un nuevo asalto en una sucursal del distrito de Chamartín.
Sólo en 2015 la banda desarticulada cometió ocho robos con intimidación, logrando en uno de ellos
más de 150.000 euros de botín. La cuantía total de sus robos asciende casi a 200.000 euros.

La investigación comenzó a finales del año 2013 cuando se tuvo conocimiento de un robo con intimidación en una entidad bancaria del distrito de Salamanca, donde sus autores intimidaron a los empleados con armas de fuego y utilizando un modus operandi muy característico. Accedían a la sucursal bancaria una vez cerrada al público, maniataban a los trabajadores y esperar el tiempo necesario para la apertura de los contenedores del efectivo, dándose posteriormente a la fuga. Este tipo de hechos se vinieron repitiendo con cierta regularidad a lo largo del último año, donde los delincuentes esperaban siempre los retardos de los cajeros automáticos para que el botín fuese aún
mayor.
Previamente a la comisión de sus golpes, los autores realizaban tanto gestiones de información de la sucursal objeto del asalto como del personal que trabajaba en la misma. Esta función la solía realizar la única componente femenina del grupo criminal. Cuando habían recabado todos los datos acerca
de banco y empleados, ponían en marcha su operativa preparando el robo de forma minuciosa.

Las líneas de investigación llevadas a cabo por los agentes lograron la plena identificación de la
organización, procediendo a su detención cuando se disponían a cometer un nuevo robo.
Los arrestados se disponían a cometer un atraco a una entidad bancaria del distrito de Chamartín cuando fueron sorprendidos por los agentes.
Puntúa