La Policía Nacional detiene a dos mujeres proxenetas que captaban a mujeres para explotarlas sexualmente

policia nacional proxenetasEntre las víctimas se encontraba una menor que fue trasladada a un local de intercambio de parejas donde fue grabada manteniendo relaciones sexuales, cuyas imágenes fueron posteriormente utilizadas por los responsables del establecimiento como vídeo promocional.Las arrestadas mostraban a sus clientes fotografías de sus amigas a las que habían inducido a la prostitución y, en algunos casos, llegaban  a recibir por los servicios hasta 800 euros.También han sido detenidas cuatro personas más, entre las que se encuentran tres responsables del local donde se realizó el reportaje videográfico de la joven y un cliente que mantuvo relaciones con ella.

Las arrestadas mostraban a sus clientes fotografías de sus amigas a las que habían inducido a la prostitución, y en algunos casos, llegaron a recibir por los servicios hasta 800 euros. También han sido detenidas cuatro personas más, entre las que se encuentran tres responsables del local donde se realizó un reportaje videográfico de la joven y un cliente que mantuvo relaciones con ella.
Las investigaciones comenzaron a mediados del pasado año cuando se tuvo conocimiento de que una
menor estaba siendo inducida por su ex  pareja para ejercer la prostitución. Los agentes iniciaron las pesquisas para determinar la veracidad de la información y comprobar si existían más víctimas. Las primeras gestiones policiales permitieron establecer la presencia de dos mujeres que, prostituyéndose de forma voluntaria, buscaban a otras para que también ejercieran la prostitución. Intentaban que fueran menores para poder solicitar más dinero por sus servicios.

Para tratar de convencerlas, les regalaban terminales móviles y las invitaban a ir de compras a Madrid.
Además, los investigadores averiguaron que las proxenetas hacían uso de las redes sociales y mostraban imágenes de sus amigas y conocidas a sus clientes con el fin de que estos eligieran. Una vez seleccionada la chica, intentaban convencerla para que mantuviese relaciones sexuales a cambio de altas sumas de dinero. La oferta consistía en desplazamiento y servicio a domicilio, servicio por el que, en algunos casos, los clientes llegaron a pagar hasta 800 euros.
La investigación desveló que una de las proxenetas frecuentaba un local de intercambio de parejas situado en el Cruce del Raal (Murcia) al que algunas veces llevó a otras jóvenes, una de ellas menor. En este local no sólo se mantenían relaciones sexuales sino que también se llevaron a cabo reportajes fotográficos y videográficos de contenido sexual y concretamente de tipo sadomasoquista, siendo conscientes de la minoría de edad de una de las jóvenes. Uno de estos reportajes fue utilizado
posteriormente por los responsables del establecimiento con objeto de promocionar el local.
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