EL GOLPE DE LA VERGUENZA

golpe a rajoySi algo faltaba a esta campaña electoral era tener un desenlace como el ocurrido en Pontevedra con el candidato del Partido Popular Sr. Mariano Rajoy.

Tener que soportar un tremendo puñetazo de un incivilizado ,menor de edad al cual y no se entiende de otra manera le han lavado el cerebro con ideas nefastas y carcomiéndole toda poca inteligencia que le hubiere sobrevivido en estos pocos 17 años, para que actúe en términos tan violentos contra alguien que no conoce y que tampoco le ha afectado en forma directa, es ya el colmo, la gota que rebalsa el vaso.

Pero que espurios intereses mueven a estas pandillas de vándalos que no solo quieren tener representación política sino que a los hechos visto, solo aceptan a quienes piensan como ellos y al resto, pues eso, violencia total.

Si hasta ayer pensábamos que radicales así solo existían entre los yihadistas y fuera de España, y resulta que también los tenemos en casa.

En España la violencia tiene que quedar erradicada en forma total y absoluta ya sea entre clubes de fútbol, entre pueblos vecinos y con cualquier rivalidad que se le ocurra ahora y siempre  y si no lo entienden estos imberbes, que se vuelvan a mostrar por todas las cadenas de televisión, todas las atrocidades que se han cometido desde los dos bandos en una guerra civil fratricida, que solo produjo muerte y dolor a la sociedad española y que todavía al día de hoy no se han podido cerrar todas las heridas que las mismas produjeron.

Desde ya esta no es la campaña política que queremos. Desde ya aborrecemos y despreciamos no solo a quien asestó el golpe sino a quienes lo indujeron a que lo haga, porque semejante acto de cobardía atenta a la moral, las buenas costumbres y a la democracia como base, que sin importar nombres tiene que ser el hilo conductor de todos aquellos que respetamos al prójimo como acto único para la convivencia en paz.

Al Sr. Presidente de España, a quien se le perpetró semejante acto de barbarie insolente, nuestro respeto, nuestro profundo pesar por semejante atropello y las mas sinceras felicitaciones, porque sobrellevó esa ofensa con humildad al continuar con sus actos programados, tratando de minimizarlo para que con su ejemplo solo siga importando una mejor España en pos de la cual tanto trabajo realiza, para la felicidad de 46 millones de personas.

Jorge Rava Ribes- Editor

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