Desarrollan “torniquete farmacéutico”,que fue descubierto en 2014, que reduce el sangrado interno en 60 %

torniquete farmaceuticoEl descubrimiento que se dio a conocer en Noviembre del 2014 por el científico Dobson, fue tomado por el ejercito de los EE.UU. como de máximo interés y le dio apoyo con financiación para el desarrollo final de este sistema de suero.

Científicos australianos pusieron a punto un suero que mejora las posibilidades de supervivencia de los soldados gravemente heridos en el campo de batalla, anunció realizado en Noviembre del 2014 por Geoffrey Dobson, de la Universidad James Cook.

Ese suero de supervivencia, que utiliza una droga llamada “adenocaína” (combinación de lidocaína, adenosina y magnesio), aumenta las posibilidades de sobrevivencia aumentando la tensión arterial de las víctimas en los primeros minutos consecutivos a la herida.

El “87% de las muertes ocurren en los 30 primeros minutos consecutivos a la herida, antes de que los soldados puedan llegar a un hospital de campaña”, explicó Dobson, que puso a punto el suero junto a su socio Hayley Letson.

Casi un año y medio después  de desarrollo, el tratamiento inocula por vía intravenosa una pequeña cantidad de un compuesto de adenosina, lidocaína y magnesio (ALM, en inglés) durante 60 minutos, seguido de un goteo estabilizador durante unas cuatro horas.

“El fluido ALM (…) circula por el cuerpo, reactiva el corazón, eleva sutilmente la presión arterial, protege el corazón, el cerebro y los órganos y desacelera el sangrado al tapar las filtraciones”, explicó Dobson en un comunicado remitido por la universidad.

El Mando de Operaciones Especiales de los Estados Unidos (SOCOM) aportó unos 532.349 dólares (472.003 euros) al equipo científico para continuar con su trabajo, que contribuiría a tratar sangrados abdominales en escenarios de guerra o ataques terroristas.

“Se trata de dar el mejor tratamiento médico en combate de una manera que se pueda ganar tiempo en el campo de batalla”, agregó Dobson, que trabajó junto a su compañero Hayley Letson.

El tratamiento también podría ser utilizado en ambientes rurales, tropicales y remotos, así como en países de bajos ingresos, indicó la Universidad James Cook en su comunicado.

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